ME, MYSELF AND I

C. C. Montehermoso. Vitoria-Gasteiz, Marzo 2003.

Yo, mi, me, conmigo... primero yo, después yo y luego también yo. Estos dichos populares sobre el egoísmo, el egotismo y el egocentrismo son el equivalente hispánico al "Me, Myself and I" anglosajón que Gaüeca (Bilbao 1967) ha elegido como título para su nueva serie fotográfica. En ella, por primera vez en su carrera, el propio artista se convierte en el modelo a fotografiar, el personaje que interpreta todos los personajes. Se ha elegido a sí mismo como modelo de la misma manera que ha elegido al artista como símbolo del individualismo irresponsable y el narcisismo autocomplaciente que para él caracterizan el presente. La serie "Me, Myself and I" es una crítica frontal al Yo individualista que niega al Otro. Un Yo narcisista que se dibuja a sí mismo siguiendo escrupulosamente los dictados hegemónicos en vez de interrogarse y explorarse en el espejo y que obtiene el placer al fundirse con la máscara impuesta y no con la propia. Para Gaüeca estos son dos síntomas característicos de nuestro tiempo, tanto en las sociedades de nuestros días, como en los productos culturales que estas generan. Pero, además, esta serie, se dirige de una manera específica a los mundos del arte contemporáneos.

En "Me, Myself and I", Gaüeca propone una revisión completa de las categorías arte y artista. ¿Qué papel juegan el arte y los/as artistas en la actualidad?, ¿a qué intereses sirven?. ¿Cómo consigue un/a artista el reconocimiento público?. ¿Qué es lo que vende?. ¿Cuáles son sus nuevas estrategias para hacerlo?. En la serie, recreando la propaganda mediática, reflexiona sobre el carácter de "producto" cultural de las obras. Deconstruye la iconografía propia de los lenguajes publicitarios de última hornada, para revisar los contenidos que transportan la publicidad y el arte contemporáneo. Nos invita a cuestionarnos por las ideologías que se transmiten en esos flujos comunicativos disfrazados de modernidad, llama la atención sobre el enfoque social, sexual o político de estos contenidos. También, advierte de que este proceso de transmisión ideológica se vehicula a través de los campos supuestamente más populares e incluso alternativos, la moda, la música... pero, con las estrategias manipuladoras de las industrias que únicamente persiguen el crecimiento económico.

La publicidad preocupa especialmente al artista como medio en expansión en el complejo entramado social estructurado según el paradigma hipercapitalista que habitamos en los comienzos del nuevo milenio. Sociedades anegadas por los mensajes publicitarios, bombardeadas por anuncios de marca. Como parte de este nuevo panorama, que Naomi Klein se ha ocupado de dibujar al gran público con su exitoso "No Logo", la publicidad ha experimentado un enorme desarrollo convirtiéndose en la catapulta mediática por excelencia. La necesidad de innovar en las estrategias publicitarias y sobre todo de actualizar los lenguajes formales inauguran una nueva época en la publicidad que se caracteriza por apropiarse de procedimientos que tradicionalmente han utilizado las disciplinas artísticas persiguiendo "lo sublime". A su vez, la publicidad, como estructura y metáfora del mundo actual, es un tema cada vez más frecuente en el nuevo arte. Funciona como objeto de estudio y/o como método de difusión. En este proceso, incluso el concepto de artista está sufriendo cambios drásticos. Atrapado por las relaciones económicas ultraliberales, el artista se ve obligado a tener que ocuparse personalmente de ser su propio gabinete de comunicación y relaciones públicas. Tanto es así, que en los centros de formación más prestigiosos del mundo se imparten asignaturas específicas para enseñarles a "venderse". Pero, ¿qué vende un/a artista?. En "Artist", es el propio artista el que está a la venta, su mente y su cuerpo están a disposición del mejor postor. El y la artista, como otros/as trabajadores/as de su generación está sobradamente preparado, "sabe hacer de todo", y está disponible las 24 horas del día. Ha aceptado formar parte del juego mercantil del arte y sobre todo vende eficacia y servilismo. En "Self portrait as a Fountain" recupera el famoso autorretrato de Bruce Nauman para denunciar el apabullante narcisismo que impera en ciertos sectores del nuevo arte. Sectores que generan un arte destinado a consolidar una marca, una estética y una actitud que lo único que persiguen es producir y promocionar un bien de consumo que comparta espacio en nuestros hogares junto al último perfume de la marca que nos promete ser más sexys y tener más éxito cuando lo usamos. Además, el artista poseedor de un ego enorme se presenta como una estrella de cine del star system hollywoodiense, como una estrella de rock a la que adoran las multitudes.

"I am a Picture of a Picture of a Picture" nos remite a ese juego de diferentes identidades, como una muñeca rusa. El artista nos contempla remarcando que entre él y nosotros hay un montón de capas, de pieles de la cebolla, que vamos acumulando en el proceso de socialización y que al mismo tiempo nos unen y nos separan. Pero, al mismo tiempo el artista está oculto en esas convenciones sociales que adoptamos para vivir en el mundo. En "Petronio" se ridiculizan las costumbres burguesas, se resalta lo absurdo y el carácter arbitrario de las buenas maneras. ¿Quién estipula, por ejemplo lo que es chic?. ¿Quién nos impone esos valores y para qué?. "Petronio" podría ser la caricaturización burlesca del artista contemporáneo. ¿quién es Petronio, el propio artista o su mascota que es una rata?. De hecho, ¿no se parecen las mascotas a sus dueños?.

"I am Two Landscapes", "Nobody Knows my Dad Died Yesterday", "Black Equilibrist" y "Higher and Higher" abordan la fragilidad del sujeto contemporáneo, los juegos malabares en que se sustentan las identidades. Las dobles personalidades, las diferentes caras que mostramos en diferentes contextos, obligados siempre a agradar, a demostrar que somos participes del grupo social. En un claro desafío a los modelos en boga, cuestionan la gente guapa, joven y feliz que nunca tiene problemas, mas aún, nos invita a pensar en el tipo de sentimientos que tienen que ocultar los y las modelos para salir en las fotos.

Y es que la moda también obsesiona a Gaüeca. En "Nobody Knows This is Only Fashion" y "Nobody Knows I Have a Rainbow Just for You" se acerca a las denominadas subculturas juveniles o culturas alternativas que se constituyen en la década de los 90 con la zapatilla de deporte como elemento distintivo. Mediante el juego de iconos culturales y sociales dirige la mirada del espectador a los aspectos críticos de esas culturas alternativas. ¿qué diferencia hay entre un bolso de Gucci o una zapatilla Adidas?. ¿Hasta que punto son distintas, por ejemplo las publicaciones alternativas a las mayoritarias, si ambas subsisten gracias a los ingresos publicitarios?. ¿Puede realmente ser alternativa en nuestros días una cultura que se basa en el consumo de bienes materiales innecesarios?. ¿Es realmente alternativo o independiente un rapero que lleva zapatillas Nike que ha comprado en un centro comercial?. ¿Qué ideologías transmiten esos productos culturales que encarnan "lo nuevo", "lo último"?. ¿Qué lugar ocupan las mujeres y otros colectivos minorizados en esas culturas "alternativas?.

En su afán por revisar el presente Gaüeca presta una especial atención al concepto de clase social. En "Nobody knows I am Working Class" se trata de llamar la atención sobre lo importante que siguen siendo las "apariencias" hoy en día. Sobre la increíble vigencia del clasismo decimonónico en nuestras sociedades. Sobre el glamour que sigue ostentando la riqueza económica y sobre cómo demasiado a menudo quienes han conseguido ascender en la escala social intentan ocultar la procedencia de un estrato social medio o bajo. Se trata de resaltar de que en la actualidad la lucha de clases como estrategia para subsanar las diferencias sociales ha pasado al olvido aunque no se haya remplazado por una nueva alternativa. En "Nobody Knows They are Here" se parodian las costumbres y actitudes aristocrático-feudales que siguen vigentes en la actualidad camufladas en la sociedad de mercado. ¿No se parecen muchísimo el pago del peaje en una autopista y los pagos medievales por el paso de tierras?. ¿Cómo es posible que en pleno siglo XXI frente a las más exclusivas zonas residenciales haya gente que viva en la miseria del chabolismo?.

"Me, Myself and I" funciona como una galería de espejos que reflejan las vanidades, miedos y tensiones que el sujeto contemporáneo oculta tras las identidades que le convierten en el/la perfecto/a consumidor/a y cuestiona el papel que juega el arte contemporáneo en la construcción y consolidación de estas identidades. ¿Queremos un arte que apenas se diferencie de un bolso italiano que representa el buen gusto y el poder económico?. ¿No debería, como dijo el antropólogo francés Levi Strauss, ser el/la artista un/a bricoleur y un/a científico?. ¿No debería el arte desvelarnos los significados ocultos de los símbolos que configuran el imaginario colectivo en vez de afianzar los significados "naturalizados" de esos símbolos que juegan un papel central en la construcción del status quo?. "Me Myself and I" es un magnífico vehículo para reflexionar sobre estas cuestiones, para reflexionar sobre el papel que el arte y los/as artistas desempeñan en la actualidad y para reflexionar sobre qué tipo de sociedades estamos construyendo y queremos habitar.

Xabier Arakistain. Comisario de arte indepenciente.