GLAMOUR Y POSE
Mesa redonda en ARCO 2000, 15 de Febrero.

La idea de glamour tradicional proviene de la cultura anglosajona y se implanta desde principios de este siglo (coincidiendo con el boom económico de los años 20 en los EE. UU. ) a lo largo y ancho de lo que llamamos Occidente. El término glamour es una voz inglesa que los diccionarios traducen al español como "encanto" o "atractivo" y el verbo "To glam up" significa "embellecer, adornar, mejorar el aspecto de". Otras traducciones insisten en que ese "encanto" tiene algo de "misterioso", es un atractivo especial. También, parece ser que el uso que hacen los medios de comunicación social del término secunda estas interpretaciones, aunque se aplica a personajes y estilos muy diversos. Cuando invocamos al glamour ponemos en funcionamiento una cantidad de procesos e ideologías muy variadas y que incluso a menudo, son contradictorias entre sí. Se trata de un concepto que engloba realidades distintas, por lo que pretender cerrar el catalogo de las diversas formas del glamour plantea serios problemas. Decidir qué o quien tiene encanto y qué o quien no lo tiene es un proceso completamente subjetivo. Por ejemplo, ocurre que para algunas personas un abrigo de piel es un articulo de lujo impregnado de glamour y sin embargo otras lo contemplan como los restos de un cadáver salvajemente asesinado, un atentado contra el medio ambiente y un signo naturalizado de la crueldad humana. En cualquier caso, también es cierto que podemos destacar al menos tres rasgos comunes a todas las estrategias del glamour. Uno, el glamour siempre es unaestrategia de poder. El individuo o grupo que lo detenta necesita otro grupo social que lo considere un referente. Dos, que esta mecánica debe tener cierta estabilidad en el tiempo y, Tres, que en todos los casos el glamour es un valor social y es un valor positivo. En otras palabras, alguien o algo con glamour es alguien o algo mejor. Tener glamour está bien, pertenece al universo de lo deseable y confiere poder a quien lo detenta, es necesario, por tanto, preguntarnos en cada caso cómo se define, quién lo hace y con qué objeto. Pero el glamour es una construcción social que cambia con el tiempo, es un concepto dinámico que obedece a los intereses concretos de cada época y que además relaciona diversos campos: el vestir o la moda, el lenguaje corporal, la arquitectura y la decoración, las diversas pautas de consumo, etc... La idea del glamour proyecta todo un estilo de vida.
Para profundizar en el estudio del fenómeno desde una perspectiva feminista necesitamos al menos tres categorías centrales para las Ciencias Sociales. La clase, el sexo y la raza se revelan como los instrumentos más útiles para el análisis. Siguiendo con la división de la que hemos partido, el glamour en su sentido tradicional es un pliege del poder hegemónico, hace que resulte atractiva la estructura social imperante a la vez que la apuntala. Además, se pretende que esta tarea sea invisible, ya que como explicó Roland Barthes la sociedad burguesa produce signos que no parezcan signos. Así, se ocupa de atribuir un espacio secundario a las mujeres, por ejemplo, la mujer florero, a la que además no le está permitido envejecer si quiere seguir siendolo (existe toda una industria que se ocupa de convencerlas y hacerlo posible). Por supuesto, la raza más glamourosa es la blanca (y el caso de Michael Jackson resulta muy interesante desde esta perspectiva) y para detentar el glamour hay que pertenecer a las clases altas (tod el mundo está de acuerdo en que un barrio residencial es mucho más glamouroso que un barrio obrero). Se propone la búsqueda de la riqueza material como fin de los proyectos vitales de la ciudadanía. La máxima de este tipo de glamour es el poder económico y este sigue siendo heterosexual. Sin embargo, ésta foto oficial del glamour que permanece vigente pese a las numerosas ofensivas que ha sufrido, cada vez más, tiene que compartir espacio con otros modelos de glamour alternativos, son los que hemos llamado las nuevas formas de glamour. Por ejemplo, a partir de los 60 algunos grupos marginales como las mujeres, los afroamericanos, los gays, las lesbianas y los y las transexuales avanzan socialmente a la par que generan procesos e ideologías que utilizan el glamour como un instrumento que desafia los sistemas hegemónicos, el patriarcado. Estos procesos subculturales constituyen una amenaza en lista de espera y pueden presentar dos finales: Uno, el grupo social que presenta la amenaza acaba adoptando las ideologías del poder y se funde con él, con lo cual la amenaza remite y el status quo resulta reforzado. Dos el grupo social que presenta la amenaza se funde con el poder sin renunciar a su ideología, ampliando el poder, lo transforman.
Vamos a detenernos a señalar brevemente dos ejemplos, dos estrategias que utilizan el glamour como proceso de transformación social y que ejemplifican lo que hemos llamado nuevas formas de glamour.
EL VOGUING Y LAS DRAG QUEENS
El film documental "Paris is burning" que la realizadora Jennie Livingstone estrenó en 1990 ha sido aclamado y galardonado en numerosas ocasiones por el retrato que ofrece de la cultura gay afroamericana y latina de la ciudad de Nueva York. La película explora las Houses del barrio neoyorquino de Harlem de finales de los 80. Una House es una sociedad de gays y drag queens (drag queen en el sentido neoyorquino del término que incluye a las travestis), que tiene forma de banda callejera. Las Houses están formadas por una mother o madre y los y las children, hijos e hijas, la función de la madre es la de presidir la sociedad y aconsejar y mirar por sus integrantes. Los Balls son los bailes que organizan las Houses en los Ballrooms (literalmente salones de baile) que se convierten en una especie de club para reunirse y competir entre sí. El concurso del Ball presenta varias categorías, desde el mejor traje de tarde, hasta la mejor "butch queen" (algo así como la marica más macha), pasando por él o la mejor ejecutiva, top model, etc... de esta manera se aseguran de que todo el mundo encuentre su espacio de representación y proyecte su fantasía. La competición se fundamenta en el grado de "realness", que en el film se define como el arte de ocultar la verdadera identidad para convertirse en la persona que uno o una quieren ser.
El personaje que hace la entrada triunfal en las imágenes que hemos visto es Pepper Labeija, la madre de la House of Labeija y es su voz en off la que se escucha mientras se suceden las imágenes que nos remiten a la idea del glamour tradicional al final de la segunda secuencia: "cada vez que veo cómo viven los ricos me siento como si me dieran un tortazo en la cara y pienso que tengo que tener eso. Porque nunca me he sentido cómodo siendo pobre... y ni siquiera encajo en la clase media. Ver a los ricos es ver cómo vive la gente en Dinastia, con esas casas enormes, esa gente tiene 42 habitaciones, ¡Dios mio qué clase de casa es esa! y nosotros tenemos tres. Siempre me he sentido estafado en cosas como ésta.". Para Pepper Labeija el glamour es la forma, el estilo de vida de los ricos. Además, es muy consciente de que en los EE.UU. los ricos son mayoritariamente blancos y se presentan a la sociedad como heterosexuales. Paradojicamente, el glamour es una cuestión central para esta comunidad situada en los escalafones más bajos de la sociedad neoyorquina. Son la clase baja, pertenecen a la comunidad aforamericana y latina y además son gays. En realidad sólo tienen por debajo a las mujeres de su entorno. Y el glamour es una cuestión central para esta comunidad porque es a través del glamour como les han vendido el sueño americano, porque el glamour funciona como estrategia publicitaria del contrato social al uso. Por eso no es de extrañar que su respuesta sea también una estrategia estética, los balls. Como manifiestan otros personajes en el documental: "Para nosotros un ball es lo más cerca que vamos a llegar a toda esa realidad de fama, fortuna, estrellato y focos de cañon". "Es como cruzar el espejo, el país de las maravillas, vas a las fiestas y te sientes bien al 100% siendo gay. no es exactamente como el mundo real, el mundo real debería ser así".
Conscientes de que su situacion se debe a un complicado entramado de raza-clase-sexo. Responden al bombardeo de imágenes glamourosas que sostienen la sociedad que les discrimina y devuelven su propia imagen con la misma estrategia, el glamour. Los balls son una celebración glamourosa de la diferencia y de ellos surgen dos fenómenos culturales que han acaparado la atención de la sociedad de los 90: las drag queens y el voguing.
El voguing es un baile que reifica la pluma y la pluma es un artefacto cultural que según la ideología dominante significa género en el sexo equivocado, pero también es un signo del activismo porque cuestiona la tradición y la desafía. El glamour de los voguers y las drag queens proviene de la celebración de la diferencia a través del gesto desafiante. "Paris is burning" refleja el fenómeno de los balls desde 1987 hasta 1989 cuando ya ha llamado la atención de los medios de comunicación y las industrias culturales perciben beneficios de lo que súbitamente es la nueva moda. Malcom McLaren es el primero que la rentabiliza con "Deep in Vogue" y "Waltz darling", y Madonna quien la implanta definitivamente con su "Vogue".
Por otra parte, el fenómeno de las drag queens, se dispara de manera inusitada alcanzando dimensiones que requieren un estudio específico de la materia. No obstante, queremos señalar que el papel que juega la categoría raza en este asunto, es mucho más que una mera anécdota. Como todo el mundo sabe, Rupaul se convierte en la punta de lanza de un movimiento que ha dado como resultado un nuevo tipo social. Además de la música, la prensa y el cine con títulos emblemáticos como " Las aventuras de Priscilla la reina del desierto" y "A Wong Foo, gracias por todo Julie Newmar" también han jugado un papel fundamental en su consolidación. En los 90 el glamour de las drag queens ha servido para popularizar las teorias feministas sobre el sexo, el género y la sexualidad aunque los resultados de este proceso no estén muy claros. De hecho, hay voces que denuncian que en este recorrido se han dado pasos hacia atrás para la lucha feminista. Por ejemplo, el hecho de que se haya invisibilizado que la femineidad es un constructo masculino colabora a impulsar un nuevo frente para naturalizar el sexo.
LAS MUJERES EN EL ROCK, LAS ESTRELLAS DE ROCK MUJERES
El grupo al que estrevistan y que hemos visto actuando en directo son Siouxsie & the Banshees. Y las imágenes que fueron grabadas en Berlín en 1980 pertenecen al film documental "Girls bite back" (algo asi como "Las chicas responden a mordiscos"). Su director, Wolgang Büld recrea bajo este título un fenómeno que surgió en la segunda mitad de los años 70, las estrellas de rock mujeres. La película reune a artistas tan diversas como The Slits, Nina Hagen, Girlschool o la propia Siouxsie y está elaborada a partir de entrevistas y actuaciones que fueron grabadas para una cadena de televisión alemana. En esos mismos años y directamente relacionado con el ascenso de las mujeres en el rock, otro fenómeno cultural irrumpía con fuerza, el punk.
En una reciente entrevista a la revista británica gay "Boyz" Siouxsie recuerda el punk:
"El punk no era sólo una movimiento musical, era una reunión de inadaptados que nos hacia sentirnos a todos más seguros de nosotros mismos. Era una cuestión de nosotros contra el mundo, una cuestión de orgullo y de autoestima, de no sentirnos como el patito feo. Pero, a mi siempre me ha encantado el glamour, aunque odiaba la idea de que habia que tener mucho dinero para ser glamurosa. Lo que era fantástico del punk, era que había muchísimo glamour en las calles sin que nadie tuviese un duro, lo hacian ellos mismos. Existía un gran rechazo a comprar cosas del mundo del diseño y de la moda".
Este es el contexto del que procede Siouxsie, pero la sociedad británica presenta otras peculiaridades que facilitarán el ascenso de una mujer como ídolo juvenil. En el Reino Unido el movimiento feminista cuenta con una historia repleta de conquistas sociales desde las sufragistas hasta las brillantes publicaciones de las teóricas de los 70 y los 80. El resultado es que la sociedad inglesa es más permeable a las actividades promovidas por mujeres.
Pero como la discriminación de las mujeres es un problema mundial no es extraño que la estrategia de Siouxsie haya funcionado tanto dentro como fuera del Reino Unido. Vamos a detenernos a reconstruir la primera parte de la entrevista que acabamos de ver en vídeo:
Periodista- ¿Cuáles son tus planes para el futuro?
Siouxsie- Casarme, sentar la cabeza y tener hijos.
P- No parece muy interesante ¿Alguna vez lo has intentado?
S- ¿Puedes tener hijos? ¿Puedes tener bebés, entonces tú que sabes?
S- Voy a darme tiempo, no, nunca lo he intentado.
Steven Severin (su compañero de grupo)- Debe ser doloroso.
S- Si (silencio). ¿No crees que alguien querría casarse conmigo?
P- Pues lo cierto es que sí.
S- ¿Lo ves?
Las respuestas de Siouxsie son mucho más que gracias ocurrentes para neutralizar la verguenza que le da estar expuesta en público. Siouxsie ironiza con el periodista de la televisión alemana. Se rie de lo que se espera que ella deberia ser o hacer. Devuelve al periodista la presión que una mujer sufre en la veintena, se espera que empieze a pensar en casarse y tener hijos. En realidad Siouxsie está diciendo que ella ha elegido, y ha elegido hacer todo lo contrario, porque también podría haber seguido el camino opuesto. ¿No crees que alguien querría casarse conmigo?. No es que no lo haga porque no pueda, sino porque no quiere. Su actitud, su pose en la entrevista es la rebeldía contra el patriarcado y es la misma que proyecta como artista en el escenario. El glamour de Siouxsie proviene de la rebeldía.
Pero las estrategias del glamour requieren de una estética. y Siouxsie es reponsable de la construcción de una estética muy peculiar que resultó ser muy exitosa en la década de los 80 y que a través de sus mutaciones ha resistido el paso del tiempo. Su personaje se ha mantenido lo suficiente para ser considerado como un referente claro al estilo del de Marlene Dietrich o Joan Crawford. El tipo de mujer que se convierte en un mito para ciertas feministas y para las comunidades de gays, lesbianas, travestis y transexuales. Es el paradigma de la luchadora incansable, mujeres dispuestas a defender con uñas y dientes sus aspiraciones. No es de extrañar, por tanto, que Siouxsie con la publicación de su último disco "Anima Animus" con su grupo The Creatures, en un claro retorno a sus planteamientos iniciales, se haya consolidado como un modelo glamuroso para la comunidad gay británica. De este fenómeno también se hizo eco la prensa gay española. En el Shangay Express explicaba cuáles fueron los motivos que le impulsaron a crear su personaje:
"Empecé con ello a finales de los 70 como una reacción a la actitud de la gente de aquel momento. Mi personaje era una antítesis completa de lo que se consideraba bello y atractivo, de lo que todo el mundo (sobre todo las mujeres) deseaba conseguir: ser agradable, amoldable, no protestar por nada, ser rubia, estar bronceada, ser dulce... Yo opté por el camino contrario: pelo oscuro, no tomar el sol, mantener mi piel blanca y, sobre todo, mosquear a la gente".
CONCLUSIONES
A modo de conclusión recordemos que en el sistema de análisis sobre las nuevas formas del glamour que se ha propuesto se incluia la premisa de que en los procesos de amenaza al tipo de poder al que se enfrentan en cada caso cabian dos finales. Es el momento de plantear preguntas del tipo de: ¿en qué medida han cambiado las condiciones de vida de los gays, drag queens y transexuales del Harlem neoyorquino a partir de la difusión del voguing y del fenómeno de las drag queens?. ¿en qué medida ha cambiado la imagen pública de estas comunidades? y ¿cómo ha cambiado la existencia de un personaje como Siouxsie el panorama de la industria discográfica para las mujeres? En el caso de Siouxsie la pregunta parece más sencilla de responder. Siouxsie supone la existencia de un nuevo icono desde los años 70, un modelo identitario distinto y un nuevo espacio abierto para las mujeres en la industria musical.
Estos dos casos ejemplifican la variedad que puede mostrar el catálogo de las nuevas formas del glamour frente a las imágenes únicas clásicas de lo que hemos denominado el glamour tradicional. Sin embargo, también es cierto que este nuevo abanico de posibilidades continua jerarquizado siguiendo las pautas de la pirámide social en la que está inscrita. Más aún, los iconos de glamour subersivos pueden ser transformados en mitos que no planteen problemas, es el caso de muchas mujeres mitificadas, por ejemplo Eva Perón y Eleanor Roosevelt. Que son recordadas como mitos glamourosos pero se les sigue negando la verdadera importancia de sus ejemplos. Fueron dos mujeres que hicieron política y gobernaron los destinos de sus paises a principios del siglo XX . Si las nuevas formas de glamour son susceptibles de que el poder las sublime mitificandolas para vaciarlas de contenido. Los iconos del glamour, pero también las comunidades a las que representan deben tener muy claras las connotaciones políticas de sus estrategias si no quiere que estas sean neutralizadas por el poder al que desafian.
Xabier Arakistain.


