ANUNCIANDO UN NUEVO PRESENTE: TRACEY EMIN Y GAÜECA

Gran Bilbao, 2003.

El complejo entramado social que habitamos en los comienzos del nuevo milenio se estructura según el paradigma hipercapitalista y sostiene una sociedad anegada por los mensajes publicitarios, bombardeada por anuncios de marca. Como parte de este nuevo panorama, que Naomi Klein se ha ocupado de desvelar al gran público con su existoso "No Logo", la publicidad ha experimentado un enorme desarrollo convirtiéndose en la catapulta mediática por excelencia.

La necesidad de innovar en las estrategias publicitarias y sobre todo de actualizar los lenguajes formales inauguran una nueva época en la publicidad que se caracteriza por apropiarse de procedimientos que tradicionalmente han utilizado las disciplinas artísticas persiguiendo "lo sublime" A su vez, la publicidad, como estructura y metáfora del mundo actual, es un tema cada vez más frecuente en el nuevo arte. Funciona como objeto de estudio y/o como método de difusión. En este proceso, incluso el concepto de artista está sufriendo cambios drásticos. Atrapado por las relaciones económicas ultraliberales el artista se ve obligado a tener que ocuparse personalmente de ser su propio gabinete de comunicación y relaciones públicas. Tanto es así, que en los centros de formación más prestigiosos del mundo se imparten asignaturas específicas para enseñarles a "venderse". Así pues, cada día resultan más interesantes las relaciones y paralelismos entre el arte y la publicidad y más aún si tenemos en cuenta la abrumador dimensión social que el arte está adquiriendo en las sociedades de nuestros días.

Tracey Emin (Londres 1963) es un buen ejemplo de este fenómeno, ella es toda una celebridad en el Reino Unido. "Es increíble lo que se puede llegar a conseguir cuando eres popular. La popularidad es una fuente de poder". Como si de una estrella del pop se tratase, ha puesto su imagen a disposición de Bombay Sapphire Gin y de la cerveza Becks. "No veo por que tiene que ser malo anunciar algo, siempre y cuando te guste lo que anuncias y lo hagas con honestidad". Llevando esta máxima hasta sus últimas consecuencias, recientemente ha producido obra específicamente destinada a convertirse en campañas publicitarias de Vivienne Westwood, la verdadera "enfant terrible" de la moda de la segunda mitad del siglo XX. Se trata de una colaboración perfectamente coherente entre dos divas de la rebeldía. Tracey se presenta como "modelo" e ideóloga para la diseñadora que inventó el punk, movimiento del que la propia Tracey Emin es gran deudora. Defensora de una estética que remite a las clases sociales más desprotegidas y que cuestiona los valores hegemónicos se ha especializado en convertir su propia vida, haciendo hincapié en la sexual, en su obra artística.

Por otra parte, Gaüeca (Bilbao 1967), propone una revisión completa de las categorías arte y artista. ¿Qué papel juegan el arte y los/as artistas en la actualidad? ¿a qué intereses sirven?. ¿Cómo consigue un artista el reconocimiento público?, ¿qué es lo que vende?. ¿Cuáles son sus nuevas estrategias para hacerlo?. En su última serie fotográfica, centrada en la propaganda mediática, se enfrenta frontalmente, tanto al narcisismo reinante en el arte, como al carácter de "producto" cultural de las obras. En la serie, deconstruye la iconografía propia de los lenguajes publicitarios de última hornada, para revisar los contenidos que transportan la publicidad y el arte contemporáneo. Nos invita a cuestionarnos por las ideologías que se transmiten en esos flujos comunicativos disfrazados de modernidad, llama la atención sobre el enfoque social, sexual o político de estos contenidos. Y advierte de que este proceso de transmisión ideológica se vehicula a través de los campos supuestamente más populares, la moda, la música ... pero, con las estrategias manipuladoras de las industrias que únicamente persiguen el crecimiento económico.

Xabier Arakistain. Comisario de la exposición.