EL EJE DEL MAL
Revista ARCO nº 33. Pag. 54 y 55.

Descubrir el vídeo de Cristina Lucas (Jaén 1973) “El eje del mal” fue una de las grandes sorpresas de la pasada edición de ARCO. En el vídeo, una pieza de 3 minutos elaborado con técnicas de animación 3D, una madre consigue que su hija le ayude a limpiar el cuarto de baño mientras escuchan un boletín informativo en la radio que da cuenta del avance de tropas invasoras sobre Irak. “Resistencia y rebelión, columnas invasoras se encuentran con una guerra de querrillas” dice la versión en español y “no se ha encontrado evidencia de la existencia de las armas de destrucción masiva” la versión en inglés. La hija pretende salir a jugar con sus amigas y no comprende muy bien la obsesión por la higiene doméstica que su madre tiene asumida y de la que pretende hacerle participe planteando un conflicto en el orden familiar. La hija piensa que el cuarto de baño ya está limpio, “no se ha encontrado evidencia de la existencia de las armas de destrucción masiva ” y la madre, como las tropas invasoras, encuentra “resistencia y rebelión”. Sin embargo, ante la insistencia de la madre y la amenaza del castigo: “como me enfade no vas a salir”, finalmente, la hija sucumbe a las ordenes maternas (discurso de autoridad materno-familiar). Cuando ha aceptado las imposiciones de su madre y entregada de lleno a la tarea de “eliminar los gérmenes malos que aunque no se vean son muy dañinos” descubre que esa tarea puede convertirse en un juego sádico con el que disfrutar, al mismo tiempo que experimenta que participar de la ideología dominante sin cuestionarla le proporciona un lugar seguro en el mundo (ser aceptada por su madre-cese de la represión/amenaza de castigo). Reestablecido el orden familiar, la madre cambia el dial en la radio que ahora difunde una canción que nos remite a la idea de un mundo feliz y en orden que los EE.UU. se afanaron en propagar en los años 50 y 60 a través del cine, la TV., la música, etc... Una idea que se plasmaba en un modelo social que designaba el papel de esposa y ama de casa como un requisito imprescindible para que las mujeres alcanzasen la felicidad.
De esta manera, la trama del vídeo se construye poniendo en paralelo el discurso bélico que proyecta la radio con el de la lógica de la división sexual del trabajo, que implica la explotación de las mujeres, que transmite el personaje de la madre. Esa lógica es responsable de que tradicionalmente se les hayan impuesto las tareas domésticas a las mujeres. Los argumentos de la madre evocan los anuncios de productos de limpieza destinados a las amas de casa que, a menudo, hacen uso de las retóricas bélicas equiparando la suciedad al enemigo. En realidad, este tipo de mensajes pretenden naturalizar, tanto la histeria que empuja a los pueblos a las guerras (o a comportamientos xenófobos y racistas), como la compulsión por la limpieza que se atribuye a determinados estereotipos femeninos.
El vídeo describe una escena costumbrista contemporánea, pero lo hace desde la perspectiva feminista-neomarxista, sustanciando de tal manera su estructura ideológica que en realidad la ideología pasa a ser la principal protagonista.
Por un lado, se evidencia la intrincada relación existente entre los apara tos represivos del estado y los aparatos ideológicos del estado. Si la teoría marxista describe el estado como propietario del aparato represivo (ejercito-policía-etc...), Louis Althusser (1971) avanzando en los análisis marxistas dibujó un mapa más que fiable de cómo funciona la ideología en los estados contemporáneos. Identificando y clasificando los AIE (Aparatos Ideológicos del Estado) en varios grupos, muestra la variedad de estrategias que el poder desarrolla para afianzarse, descubriendo el fin propagandístico de los aparatos, pero sobre todo, su mapa indica que esta variedad de estrategias se complementan para alcanzar un mismo fin. Del listado de AIE de Althusser (y la visión política que de estos aparatos tenía), dos, los AIE de información ( prensa, radio, Tv, etc... ) y los AIE culturales ( literatura, artes, deportes, etc... ) están presentes o implícitos en la obra de Cristina Lucas junto a la visión del estado como aparato represivo. Además, Cristina ha elegido la animación 3D, simplificando y esquematizando el relato hasta conseguir hacer hincapié en la naturaleza ideológica de todo discurso.
Según Althusser, no hay un discurso inocente, es más, no hay un discurso, sujeto o grupo social sin ideología, ya que es a través de estos tres elementos como se configura y desarrolla la ideología. Esta idea está presente en el video de Lucas, como lo está en gran parte de la producción artística contemporánea que cuestiona y analiza el arte como sistema de representación que no puede, ni debe, sustraerse de su responsabilidades políticas.
Por otro lado, se enfrentan las nociones de lo publico y de lo privado, lo macro y lo micro, que si bien, no son la misma cosa, ambos discursos se presentan en el vídeo como partes integrantes de un mismo todo, la ideología dominante. Así, se manifiesta que las vivencias personales de la hija y su madre, en realidad son cuestiones de naturaleza social, porque como reza uno de los eslóganes centrales del feminismo: “lo personal es político”. Incluso, vislumbramos que la categoría mujer es una categoría ideológica, “no se nace mujer, se hace”, decía Simone de Beauvoir, porque la hija tiene que aprender a ser una mujer en los términos que su madre, representando a la ideología dominante, le impone.
“El eje del mal”, incide en el complicado entramado público y privado que sostiene el patriarcado y al detenerse a señalar que ese entramado responde a un mismo eje ideológico trae a un primer término las cuestiones domésticas. En este sentido, nos invita a reflexionar sobre la verdadera importancia de las pequeñas cuestiones cotidianas que normalmente aceptamos como insignificantes porque no solemos reparar en la profunda carga ideológica que conllevan.
Xabier Arakistain. Comisario de arte independiente.


