ON MY OWN
BilbaoArte. Del 31 de Enero al 28 de Marzo de 2003, Bilbao.

Manu Arregui (Santander, 1970) produce toda su obra desde su modesto PC y se ha especializado en el modelado digital en tres dimensiones, un terreno asociado a los video juegos y a la industria del entretenimiento de Hollywood, dos campos cruciales para la transmisión ideológica a los sectores más jóvenes. Además, ya antes de contar con la confianza de una galería (recientemente ha sido fichado por Espacio Mínimo, Madrid, una de las galerías más interesantes del panorama actual) tenia sus obras de arte "colgadas" en su magnifica página web www.manuarregui.com formando parte de una red de relaciones alternativas que en los últimos años se han generado alrededor de Internet.
"Es muy significativo el imparable desarrollo de la industria del ocio en nuestra sociedad. La reciente popularización de la informática ha permitido que algunos artistas utilicemos las sofisticadas herramientas de producción y difusión que hasta hace poco eran accesibles exclusivamente a poderosas empresas. El aspecto seductor que ofrecen los nuevos medios es eficaz para fascinar y llegar emocionalmente al espectador medio, no necesariamente instruido en la plástica contemporánea y que encuentra un cómodo acceso a la cultura a través de la red".
En su página web, Arregui, deja claras sus intenciones, se propone jugar con los elementos que han fundamentado la cultura del presente, con especial atención a la gay, a través de la relación amor-odio que mantiene con los géneros y artistas que la han edificado. El uso de estrategias propias de la publicidad y la mezcla de estilos son una constante en este autor. La música pop y los videoclips, el cine de terror "serie B", el manga o las citas a clásicos como Bergman o Bacon convergen sin pudor en el particular lenguaje que el autor ha desarrollado para expresar su complejo mundo interior.
En sus videos y fotografías, bajo el seductor aspecto de un sofisticado artículo de ocio de última generación, el autor nos invita a transitar los terrenos más oscuros de la mente. Los fantasmas y traumas de la niñez, la adolescencia y la "contaminación moral". Lo absurdo del mundo y la monstruosidad a que puede llegar la crueldad humana. El amor o la falta de él, la incomunicación y el individualismo. El sexo y la muerte como hecho enigmático, irreversible y traumático. El autor nos invita a revisitar los grandes temas enfocándolos con ironía e insolencia a través de personajes que parecen "descender" a un mundo subterráneo donde habitan sus temores y que siempre establecen tensiones entre la inocencia y la violencia, la ilusión de la niñez y la desesperación de la vida adulta.
En BilbaoArte, Manu Arregui, presenta "On my Own" una instalación con tres proyecciones de vídeo simultáneas que el artista ha concebido "site specific" para Bilbaoarte. En la primera proyección un personaje de grandes ojos mira al espectador a la manera de los screen test de Warhol invitándonos a preguntarnos por su mundo interior. En la segunda, el personaje multiplicado hasta el infinito forma un grupo de clones que caen abatidos súbitamente por disparos que parecen salir de la nada, la acción se desarrolla como un ballet minuciosamente coreografiado. En la tercera, el grupo de clones danzan sobre sí mismos sujetando ramas en las manos. Hay algo detrás del personaje de "On my own", una sombra que le acompaña, que le obsesiona, le apesadumbra o le aterroriza. La falta de respuestas a las preguntas metafísicas, la angustia existencial por la falta de certeza sobre el destino del ser humano, la permanente búsqueda de evidencias que le dan a la existencia un sentido trascendente. La inquietud que siente el personaje está más o menos latente, pero progresivamente, a la par que las tres proyecciones interactúan, irán revelándose ante nosotros produciendo un efecto devastador. Es recurrente el hecho de que en la mayor parte de la obra de Manu Arregui sus personajes sean atravesados por los mismos caminos en que se internan. Se trata de trayectorias que los reconducen hacia si mismos, hacia su propia alma, hacia su propia conciencia. Son recorridos íntimos, enigmáticos que se apoderan de el/a espectador/a transportándolo/a a una experiencia estrictamente personal e inquietante, en la medida en que los personajes realizan una trayectoria sobrecargada por un denso dramatismo, aquel que implica desnudar el alma humana en forma genérica.
Xabier Arakistain. Comisario de la exposición.


